sábado, 14 de diciembre de 2013

RINCÓN DE LECTURA

Los mono-humanoides utilizaban estas piedras como utensilios para ayudarse a la hora de conseguir comida como podía ser cuando querían arrancar las raíces o cazar animales. Pero estas no solo les ayudaban a conseguir la comida sino también a comerla ya que ahora la podían trozear antes de ingerirla esto nos ayudó mucho en nuestra evolución ya que así no teníamos porque tener unos dientes tan grandes para despedazar cualquier pieza de carne los podían tener pequeños esto ayudaría a los resonadores de la boca y por tanto permitiría una mayor capacidad de lenguaje lo que ha sido la base de la evolución humana ya que no eramos el animal más fuerte pero nos comportábamos como una sociedad y así podríamos entre todos ser más fuerte que cualquier animal. Además nuestras vidas se alargarían ya que los dientes no se nos pudrirían tan pronto porque tendríamos estas herramientas que nos ayudarían. Más tarde el hombre gracias a estas armas conseguiría ser la especie dominante del planeta, pero hubo un problema que aun sigue repercutiendo en la sociedad y es que el nuevo enemigo principal no sería ni un tigre, ni un mamut sino que sería el mismo ya que estas armas le daban un gran poder sobre la Tierra pero el hombre por naturaleza es egoísta e intentaría conseguir más poder atacando a otras tribus para lo cual sería muy útil tener estas armas pero aun lo sería más tener unas más fuertes así que el ser humano según su inteligencia le permitía descubrir nuevas cosas como el fuego o el metal no solo  las utilizarían para comer y sobrevivir sino que también las utilizarían como armas así que estas evolucionarían a la par que lo hacía la inteligencia del hombre. Se conseguirían hacer lanzas, arcos, fusiles, cañones y proyectiles. No estaría mal tener estas armas si hubiera una amenaza real de una especie hacia la nuestra pero no la hay las amenazas vienen desde dentro de nuestra especie y estas armas son demasiado destructivas podrían si se quisiese acabar perfectamente con la vida en la Tierra. Pero el verdadero problema no son las armas sino las personas que somos demasiado inconscientes como para controlar este tipo de poder porque podemos tenerlo pero no para pelearnos entre nosotros pueden valer para divertirse disparando a objetivos para ver quien tiene más destreza pero no a objetivos vivos a no ser que sea necesario para comer. Debemos volver a utilizar la armas solo para cazar cuando sea necesario no para hacernos daño.